Así me volví fotógrafo!

Escrito por Mauricio González

25 Nov, 2019

Quisiera compartir mi historia sobre cómo me convertí en fotógrafo.

La intención es, tal vez, inspirar a aquellos que quieren vivir de la fotografía pero no saben cómo, ni por dónde empezar. A lo mejor compartiendo mi historia les doy una luz.

La pregunta más común que me hacen, cuando conozco a una cliente o a una persona nueva, es:

“¿Y cómo te volviste fotógrafo?”.

Y la verdad es que me cuesta responder. No fue algo que sucedió un día. Fue consecuencia de muchas cosas.

Cuando era pequeño me preguntaban: “¿Qué quieres ser cuando grande?”, y no recuerdo haber respondido:

“Quiero ser fotógrafo”

Contestaba muchas cosas: A veces decía que quería ser Futbolista, ya que era muy bueno con el balón. Recuerdo también haber dicho que quería ser Panadero: pues me encantaba el pan. (En ocasiones robaba el pan del desayuno a mis hermanos, me regañaban y entonces me tocaba reponerlo). Incluso recuerdo hacer dicho que quería ser Payaso. Sí, Payaso, pues siempre he sido muy sonriente, en el colegio me decían “Risitas”. De hecho, hoy en día, todavía me río mucho, incluso cuando no debo.

Mi único contacto con la fotografía en la infancia sucedía cuando esculcaba los cajones de mi papá, en donde guardaba 2 cámaras que lo habían acompañado en sus viajes: Una réflex 35mm que compró en Venezuela, y una cámara miniatura marca Minox que compró en Alemania. Recuerdo que me dijo que la Minox era una cámara de espías y eso me gustaba.

Mi padre es economista, pero le gustaba hacer fotos de sus viajes.

El bachillerato lo estudié en un colegio público y me gradué como Bachiller Técnico en Dibujo Técnico. En ese momento, a los 16 años dije: “Quiero ser Arquitecto!”. (Por ahora nada de fotografía)

Pero la verdad es que la situación económica en mi casa estaba difícil. Mis papás no podían pagarme Arquitectura, era una carrera muy costosa. De hecho, no podían pagarme carrera, y hoy en día, doy gracias por eso. Creo que les hubiera hecho perder el dinero que no tenían.

Uno a los 16 años no tiene la madurez mental para escoger el futuro de su vida.

Sin embargo, gracias a una beca que obtuvimos a última hora junto a mi hermana, estudié Traducción Simultanea para aprender Inglés. Como puedes ver, mi camino profesional, en principio, no iba por la fotografía.

Por ese entonces tenía dos primos (Carlos y Jenny) que habían estudiado Diseño Gráfico y les iba relativamente bien. Pensé que además el Diseño era cercano a la Arquitectura, y decidí darle la oportunidad. Después de un año. dejé a un lado Traducción Simultánea y decidí estudiar Diseño Gráfico.

En ese entonces (2002), solo habían 3 Universidades en Bogotá, Colombia, que tenían Diseño Gráfico como carrera profesional: La Universidad Nacional, La Tadeo, y Los Libertadores.

No pasé en La Nacional y La Tadeo era demasiado costosa. Mi única opción medianamente viable era Los Libertadores. Tenía horario nocturno, así que podía trabajar de día  para poder pagar la matrícula y estudiar en las noches.

Aunque esa universidad no era costosa, tampoco es que tuviera el dinero suficiente para pagarla. Los trabajos que tenía, no me daban los suficiente para costear el semestre. Tuve que hacer una solicitud de préstamo al ICETEX. Me lo aprobaron por el 50% del valor de la matricula. El otro 50% debía pagarlo yo mismo. Así inicié entonces en 2003 a estudiar Diseño Gráfico.

En el día trabajaba de 6 de la mañana a 5 de la tarde, y estudiaba de 6 a 10 pm. Y los sábados de 7:00 am a 2:00 pm. Así durante 5 años seguidos. Fue una época muy pesada!

No volví a tener amigos fuera del trabajo y la universidad. De hecho mis amigos de la universidad tampoco tenían tiempo. No volví a tener vida social.

No pude volver a hacer deporte y eso me dolía porque era muy deportista: En mi infancia estuve en campeonatos de Futbol, Volleyball, Atletismo. Incluso Patinaje, Natación y Taekwondo. No pude volver a hacer nada de esto ya que no tenía tiempo. De hecho, casi ni tenía vida.

Qué duro es crecer!

En la Universidad, sin embargo, tenía buenas calificaciones. Para que el ICETEX me siguiera otorgando el crédito, cada semestre debía tener un promedio de por encima 3.5 sobre 5.0 en las calificaciones. Mi promedio era de 4.3, a pesar de lo difícil que era llegar a las 11 de la noche a la casa para hacer trabajos y luego levantarme a las 5:00am para ir a trabajar en una papelería como digitador a las 6:30 am.

Cuarto Oscuro.

En 2º Semestre, ya empezábamos a ver fotografía análoga. Por primera vez vi la química actuando. Me encantaba ver cómo aparecía la imagen que horas antes había capturado con la cámara. Era magia pura!

Los materiales eran bastante costosos, para el sueldo que ganaba en ese entonces. De hecho, casi pierdo en dos semestres seguidos esa asignatura, pues no tenía dinero para comprar película, reveladores y papel para presentar los trabajos finales. Por fortuna me las ingeniaba para salir con algo y pasaba la materia con 3.0.

Para 5to y 6to semestre, entre 2005 y 2006, ya había cambiado de trabajo, y me encontraba en una “empresa” que era un buen intento de Productora de todo tipo de piezas audiovisuales.  Allí había un publicista, un periodista, un realizador audiovisual, un animador 3D y dos fotógrafos. Cada quien trabajaba de manera independiente, pero compartían gastos de oficina. Yo hacía de todo. Era la mano derecha de todos.

Primeras fotos fuera de la Universidad

Uno de los fotógrafos que allí tenía muy buenos clientes. Me prestaba su cámara y me invitaba a acompañarlo a sus trabajos, principalmente cubriendo eventos Corporativos y Sociales. Uno de sus clientes era Absolut Vodka. Fue una buena época, estuve en muchas fiestas tomando… fotos! Jajaja.

También me llevó a conciertos. Pude hacerle fotos a Molotov, Paulina Rubio, Ozzy Osborne, Aerosmith, Fito Paez, La Oreja de Van Gogh y algunos otros.

También hacía trabajos menos emocionantes, como hacer fotos en primeras comuniones de colegios y eventos corporativos.

En una ocasión, me dijo que lo acompañara a una trabajo, en donde le haría una book a una modelo: Virginia Balcazar, quien había sido señorita Cauca en 2003.

Armando me dijo que podía hacerle fotos a ella. Esas fueron las primeras fotos que le hice a una modelo profesional. Fueron hechas con la cámara de 35mm de mi papá con película de diapositiva. El resultado de estas fotos le gustó mucho al profesor Oscar Guerrero y pasé la materia con 5.0. No sé si pasé la materia por la modelo o por la técnica, pero yo estaba contento.

2006.

Mi primera cámara.

Tenía 21 años. Decidí que necesitaba comprar mi propia cámara digital para poder practicar más fácilmente, pues hacer fotos con película salía muy costoso. Solicité nuevamente un pequeño crédito y compré una Sony DSC-W7 de 7.2 Megapíxeles. Que en ese momento me costó alrededor de $1.200.000 (uno 600 dólares en aquella época)

Mi primera publicación

Un día, mi hermana Paula, llevó a casa un pollito. Sí, un pollo pequeño y redondo de plumas amarillas. Dijo que se lo habían regalado a la salida del colegio.

Decidí hacerle un “fotoestudio” al pollo con aquella cámara Sony recién comprada. Puse una cartulina negra contra la pared, hice un sinfín miniatura y puse el pollo encima. La Luz entraba por la ventana. No necesité nada más.

Por aquella época era posible que cualquier persona enviara fotos a la página de National Geographic, para seleccionar diariamente las 12 mejores fotos. Estas fotos luego se convertirían en rompecabezas para que los usuarios de la página compitieran a ver quién armaba el rompecabezas más rápido. Supongo que el provisto real era mantener a la gente conectada el mayor tiempo posible a al página de NatGeo.

Entonces un día postule mi foto del pollo y tuve la fortuna de hacer sido seleccionada dentro de las mejores 12. Yo estaba MUY feliz. Ya me sentía el mejor fotógrafo del mundo. No me importaba que aquel “concurso” fuera tan solo un truco para que la página tuviese más visitas. Mi foto estaba al lado del logo de National Geographic.

¿Si uno a los 21 años ya ha publicado una foto en National Geographic, ya es fotógrafo?, Yo mismo me pregunté, y yo mismo me respondí: Pues sí, supongo que debía creérmela. Y así fue. Me la creí.

“Fake it until you make it”

2007

Mi primer trabajo como “fotógrafo”.

Publicar S.A

Por aquella época, las páginas amarillas impresas perdían protagonismo frente a la llegada de las páginas web.

Publicar S.A, la empresa que imprimía directorios en Bogotá, empezó a ofrecer el servicio de Diseño de Páginas web a todos sus clientes. Aquellos clientes por lo general no tenían fotografías de sus productos, entonces Publicar contrataba fotógrafos para hacer fotos de toda clase de productos que uno pueda imaginar: Platos de Comida, Tornillos, Maquinas, Ropa, Equipos Médicos, Animales, Billares, Abogados, Edificios, etc. De todo.

Ofrecían 3 tipos de paquetes a sus clientes: 10, 25 y 45 fotos. Cada paquete tenía un valor diferente. Entre más fotos, mejor pagaban.

Este era un trabajo esporádico. Salía de vez en cuando. Sin embargo trabajé para ellos haciendo este tipo de fotos durante un año con mi pequeña y nada profesional cámara.

La verdad es que las fotos no eran buenas. No tenían una apariencia profesional. Pero eran suficientes para lo que pedían.

En ocasiones utilizaba el flash de la cámara porque no había otra opción y honestamente el resultado era terrible. En ocasiones llegué a sentir vergüenza. Sin embargo la mayoría de clientes, afortunada o desafortunadamente, no eran exigentes y pude realizar unas 40 sesiones de fotos aquel año para Publicar.

Mis primeras Luces.

El proceso de cobro con Publicar era tan tedioso que dejé acumular el pago de todos los trabajos realizados ese año y al pasar la cuenta de cobro, tenía el dinero exacto para comprarme las primeras luces “profesionales”. Me costaron $2.600.000 pesos (1300USD en aquel entonces). Eran solo 2 luces de 400 wats de potencia. Suficiente para hacer un trabajo decente.

Mi primera publicación en revistas.

Seguía trabajando a tiempo completo en aquella “empresa-productora”, y hacía algunos trabajo freelance por fuera, como los de Publicar. Por aquella época diseñaba avisos que luego saldrían en revistas de nicho y cuando podía, proponía mis fotos para los avisos.

(Fotos del pollito en la revistas)

Entontré la manera de convencer a los clientes, que las foto del pollito eran perfectas para las publicaciones.

Ahora que escribo esto me da risa. Creo que tengo buen poder de convencimiento. No entiendo cómo me aceptaban.

Me encontraba en 8vo semestre. Y ya estaba empezando a organizar mi primer portafolio con aquellas “pequeñas-grandes” publicaciones. Sin embargo, aun no tenía “una cámara de verdad”.

Diseño y Fotografía.

La situación económica seguía siendo dura en mi casa. En aquella “empresa-productora” me pagaban alrededor de $200.000 pesos mensuales (100 USD en la época) que equivalía a menos de la mitad del Salario Mínimo en Colombia para ese entonces. Me lograba ajustar con los trabajos Freelance que me salía, pero seguía siendo muy poco lo que ganaba.

Reapareció entonces mi primo el diseñador gráfico: Carlos.

Carlos, vivía (y aún vive) en Panamá y había creado su propia empresa de diseño llamada Planet Design. Tenía una cliente muy importante, que era una Revista de estilo de vida llamada: Vivir Bien.

Carlos me ofreció trabajo. Me dijo que me podría comprar un computador (ya que yo no contaba con uno propio), y podría trabajar desde mi casa con un salario de $200 USD.

Por supuesto acepté. Aunque seguía siendo poco, al menos equivalía al salario mínimo, y no tendría que salir de la casa.

Yo le ayudaba a diseñar avisos publicitarios para Vivir Bien y otros clientes que él tenía.

Era una buen trato, teniendo en cuenta que al ser mi primo, me permitía seguir haciendo mis trabajos Freelance, y podía hacer los trabajos de la universidad “en el trabajo”, ósea mi casa.

Ya no tendría que madrugar tanto para meterme a un bus de mierda llamado “Transmilenio” e ir al trabajo.

Trabajar desde casa se ha convertido, desde entonces en lo mejor que me ha podido pasar. Podía ayudarle a mis papás en las cosas de la casa.

Trabajar con Carlos en Planet Design fue muy bueno. Aprendí a trabajar de manera remota. No tenía a el jefe encima y podía hacer más propuestas. Los clientes que pautaban en aquella revista eran diversos.

Incluso allí pude ofrecerle también mis servicios de fotografía. Y adivinen qué? Volvió a salir el pollito! Jajaja…

Duré alrededor de 8 meses trabajando como Diseñador Gráfico con Carlos para Planet Design y surgió una oportunidad:

Colchones Paraiso.

Por aquella época, yo le seguía ayudando a Morris, a hacer sus trabajos universitarios. Un día me dijo que su tío era el dueño de Colchones Paraiso, y necesitaban un Diseñador Gráfico de planta.

El me lo presentó, me preguntó que cuando quería empezar. Renuncié a Planet Design, y la semana siguiente ya me encontraba trabajando para Colchones Paraiso. Mi primer trabajo oficial. El sueldo era bastante bueno, pasé de ganarme $400.000 pesos (200 USD), a ganar $1.500.000 pesos (750 USD). Para un estudiante de 22 años estaba bastante bien.

Yo era el departamento de Diseño y Publicidad de la empresa.

Allí diseñaba avisos, pendones, logos de nuevas referencias. También fotos de los colchones con la misma cámara Sony W7.

Aún no era fotógrafo. Mi contrato era estrictamente para ser Diseñador, pero en ocasiones les ayuda a hacer fotos con mi pequeña cámara.

Aprendí todo el proceso sobre cómo se hace un Colchón. Sobre telas, resortes y nuevas tecnologías. Sin embargo, después de llevar casi un año trabajando, me empezaba a aburrir. No estaba aprendiendo nada nuevo. Hacía lo mismo todos los días. Siempre debía usar el mismo Logo azul Celeste para las propuestas. Era una empresa tradicional y proponer cosas nuevas era bastante difícil. Trabajé alrededor de 1 año hasta que surgió una nueva oportunidad.

E-Project

Me ofrecieron un trabajo como Diseñador Gráfico en una pequeña agencia de diseño llamada e-Project. Aunque era muy pequeña tenía clientes bastante grandes, y uno de esos era: Fox Networks Group, que tenía sus Canales Fox y también Nat Geo Channel. (Otra vez National Geographic)

El sueldo era más bajo. Me pagaban $1.000.000 de pesos (500 USD). Era un 30% menos de salario que actualmente recibía, pero quería trabajar allí porque podía ser más creativo.  “Podría proponer más”. Tenían clientes muy interesantes eso me llamaba la atención.

Oh sorpresa.

Después de 2 semanas trabajando allí, me di cuenta que no iba a poder proponer nada. Que no iba a hacer nada creativo.

La agencia recibía piezas ya realizadas desde EEUU y lo único que yo debía hacer era adaptar las piezas a los formatos locales. Ese era mi trabajo.

Estaba muriendo lentamente. Cada día lo sentía como un castigo.  Así que decidí lo que haría cualquier persona de 21 años que no está contento en su trabajo: Renuncié.

Duré solo 15 días. Recuerdo que mi jefe no lo podía creer, y para ser sincero, yo tampoco.

Sucedió una 2 de Mayo de 2007. Esta fecha la tengo muy presente porque fue el día en que dije:  NO QUIERO VOLVER A SER EMPLEADO.

Me prometí que jamás volvería a trabajar para nadie más que no fuera para mí mismo o mis clientes. No quería volver a tener una jefe. Ni horario, ni puesto de trabajo, ni ordenes. Nada.

Me independicé: Mi cumpleaños es el 3 de Mayo, entonces la renuncia también fue un auto-regalo. Me desperté feliz el día de mi cumpleaños! Cumplía 22 y me sentía poderoso!

Un mes después, al darme cuenta que no tenía dinero, fue donde empezó lo interesante. No tenía plata, y debía resolver

MIS PRIMEROS CLIENTES.

Por aquello época, tenía un buen amigo mío llamado Morris.

Al cual le ayudaba a hacer trabajos para la universidad. En aquella papelería llamada “La Casita de la U” ubicada en la Universidad Politécnico GranColombiano, “El Poli”.

Leer articulo sobre mis primeros trabajos

La familia de Morris tenía diferentes empresas, una de ellas era una marca de Gafas Italianas llamadas Cellini. Ellos las encargaban a fabricantes en Italia, y las distribuían en Colombia, junto con otras gafas de lujo como Police, Gyvenchy, Serenguetti, Sting y Bollé, entre otras.

El papá de Morris me pidió diseñar el catalogo para su marca de Gafas “Cellini”. Era un trabajo grande, pues ese catálogo tenía alrededor de 100 referencias de gafas.

Me pidió diseñar el catálogo, pero debía esperar hasta que alguien le hiciera las fotos a todas las referencias de gafas. En ese momento le dije: “Yo puedo hacerlas”

Convencí a don Eduardo, el papá de Morris, que yo podría diseñar el catálogo y también hacer las fotografías. La verdad es que don Eduardo fue muy abierto, y aceptó. Creo que por su cabezada pasaba que le estaba quitando el dolor de cabeza de buscar un fotógrafo.

  • “Bueno, y cuánto me cobras?” Me preguntó él.

Como yo no sabía cuánto cobrarle, y tampoco tenía una cámara profesional para hacerle las fotos le dije: “¿Me podría pagar con esta cámara?” Le pregunté mientras le mostraba una cámara en el computador

Él aceptó!

Realicé entonces las fotos de todas las gafas, con una cámara prestada de un amigo. Diseñé el catálogo y también me encargué de imprimirlo. Hice todo el trabajo de principio a fin, y el resultado fue muy bueno. Se veía realmente profesional.

Entregué el trabajo, las fotos, el diseño y el catalogo impreso, y un mes después tendría en mis manos mi primera cámara semi profesional: Una Canon EOS 40D con un lente 28-135mm.

Mi primera cámara de Lentes Intercambiables.

Desde entonces soy partidario de los canjes cuando son justos y benefician a ambas partes!

Asistente de fotografía Mauricio Velez

Un día otro amigo, me dijo que si quería acompañarlo a donde su tío. Lo acompañé y resultó que su tío era Mauricio Velez (Sinceramente yo no sabía quien era en ese momento). Él era quien hacía las fotos para las revistas más importantes del país. Vivía entre New York, Milán y Bogotá.

Al llegar a donde Mauricio, me empezó a dar órdenes. “Lleve este tripode, traiga esa luz, conecte ese cable” etc. Me encontraba allí asistiendo a uno de los fotógrafos más reconocidos de Colombia en su momento.

Las fotos eran de una reconocida actriz llamada Carolina Ramirez para la Revista SoHo. Eran fotos bajo el agua. Ella se encontraba completamente desnuda. Las fotos eran tomadas a través de un visor, en la piscina olímpica, y toda la dirección la manejaba con radio teléfono para dirigir las luces ubicadas fuera de la piscina. Era increíble.

Acabamos a las 3 de la mañana.

El fotógrafo me dijo: “Mañana también tengo fotos, me quiere ayudar?”…

Y así me convertí en asistente de Mauricio Velez por más de un año.

Esto de la fotografía me estaba gustando!

2008 – 2009 – Asistente de fotografía de Raúl Higuera

Un día, Mauricio Velez recibió una llamada. Un amigo de él, otro fotógrafo, necesitaba una asistente de urgencia y le estaba preguntando si sabía de alguien. Mauricio Velez me recomendó entonces con Raul Higuera, quien llegaba directo desde Paris a hacer unas campaña de fotos  publicitarias para Jean Pascall.

Aquellas fotos me gustaron mucho. Raúl era muy recursivo y animado. Todos lo querían. Incluso el mismo Jean Pascall le regaló un perfume de su colección al finalizar la sesión.

Una vez acabadas las fotos y camino a casa a dejar los equipos, Raul me dijo: “Toma, muchas gracias por tu trabajo” me regaló el perfume que Jean Pascall le había regalado a él, y desde ahí me volví su asistente para todos los shooting que venían en camino. (El perfume fue solo un regalo, pues siempre me pagó cada una de las asistencias en las que participé)

Durante 2008 y 2009 fue asistente de él en innumerables oportunidades y le aprendí demasiado. Aprendí sobretodo a disfrutar la fotografía. La parte técnica quedaba en segundo plano.

FLICKR

La red social de aquella época no era Facebook ni Instagram. No existía WhatsApp. (Ahora que escribo esto soy consciente de cuanto tiempo ha pasado)

Flickr, era la red social del momento. Allí publica las fotos que hacía. Habían grupos de todo tipo. Incluso uno llamado “Chamizo Project” en donde se halla de todo. Incluso nos poníamos cita en algunas ciudades para ir de fiesta, de viajes etc. Era realmente divertido. Allí hice buenos amigos virtuales que luego se hicieron reales.

Hacer parte activa de Flickr me ayudó mucho a mejorar mis fotos. Allí habían fotógrafos con muchísimo nivel. Me gustaba seguirlos y tratar de imitar lo que hacían. Trataa de publicar buenas fotos, y mantener mi “portafolio” allí.

Uno de esos amigos que hice en aquella época era “Juansemo” Así era su nickname, pero su nombre real es Juan Sebastian Morales. Él es periodista y en aquella época trabajaba para revista para una revista de economía y estilo de vida llamada Revista Gerente.

Un día “Juansemo” me dijo que si podría hacer unas fotos para la revista. Y por supuesto dije que sí. Yo aun no había hecho trabajos para algún medio, entonces

Empezaron a contactarme diferentes personas para que les hiciera fotos. De hecho luego empezaban a aparecer diferentes clientes con proyectos bastante interesantes.

Continuará…