Vipassana – Día 1

Escrito por Mauricio González

1 Feb, 2020

Encuentro con el ego.

1:00 pm Entrega de la habitación y explicación de las reglas.

La habitación era absolutamente básica. Cero lujos ni comodidades de más. Lo único que había era una cama sencilla, una almohada dura y una manta. Es todo. Estaba claro que no es un lugar para ir a vacacionar.

¿De verdad voy a dormir aquí 7 días?

Es la pregunta me hice al llegar a la habitación. No recuerdo haber dormido nunca en la vida en un lugar tan austero. 

Habitación Vipassana - International Meditation Center - Chiang Mai

Dormitorio Vipassana

 Ahora mismos, mientras escribo esto, me doy cuenta de otra cosa: Por lo general uno NO comparte públicamente (en internet) esta clase de lugares “básicos”: No venden, no dan likes, no son trending topic, no se viralizan.

2:30pm Demostración de meditación

Es una explicación de cómo respirar y caminar. Parece algo bastante simple como para que se lo tengan que explicar, pero la verdad es que respirar y caminar no es tan simple como parece. Lo hacemos tan automático que nisiquiera somos conscientes de cómo se hace. Sencillamente sucede.

Caminar y sentarme, es todo lo que haré durante 7 días. Pero con técnica.

3:30pm Opening Ceremony

Vipassana - International Meditation Center - Chiang Mai

International Meditation Center – Doi Suthep, Chiang Mai, Thailand

 

Aquí es el primer encuentro con el monje. El típico monje budista con túnica naranja. Me da la bienvenida, junto con otra persona. Un señor calvo de ojos claros. De inmediato mi mente se fue para otro lado, y me pregunté:

¿Este señor no es Jeff Bezos, el dueño de Amazon?
Aunque también pensé que se parecía a Terrence Fletcher, el profesor rudo de música de la película Whiplash.

¿Que es lo que significa Whiplash? – ah, Latigazo!

En cualquiera de los dos casos, pensé que sí era bueno que se hicieran un curso de meditación. Pobres tipos.

Pensándolo bien, no podía ser el actor de Whiplash, ya que era un personaje ficticio, entonces decidí que se parecía más a Jeff Bezos, seguro los “latigazos” que vive con su negocio todos los días si son más reales que los de Terrence Fletcher.

Mmmmm no sé cuánto tiempo pasé en este pensamiento, pero mi mente ya estaba en otro lado, además porque el monje hablaba en lenguas que no entendía.

Wow… definitivamente el que necesita un curso de meditación soy yo.

Volviendo a la ceremonia, el monje hacía algunos cantos, y yo debía seguirlo también, tratando de leer las letras de la ceremonia que estaban en un idioma muy extraño (yo no sé si eso era Tailandés). Luego debía entregarle una bandeja metálica dorada al monje. Esta bandeja contenía unas flores con tallos muy largos.

Al final de la ceremonia había que postrarse 3 veces ante él y retirarse en absoluto silencio.

Vipassana - International Meditation Center - Chiang Mai

Vipassana – International Meditation Center – Chiang Mai

 

La cabeza es una vaina muy poderosa (y también peligrosa)

Regresé a mi habitación que estaba asegurada con candado. La abrí y al entrar vino a mi mente otro pensamiento:

La puerta de la habitación se asegura por fuera, eso significa que al cerrar la puerta cualquier persona, desde afuera, podría dejarme encerrado con otro candado.

Además, entre tanto silencio, a lo lejos alcancé a escuchar el sonido de una ambulancia.

Es increíble como cualquier estimulo exterior lo pone a uno a pensar en un montón de escenarios catastróficos.

No me asusté, ni entré en pánico; nada por el estilo. Pero tenía el tiempo suficiente para pensar en cómo la cabeza crea estas historias, y está en uno creérselas o no.

Chanting

A las 6:00pm empieza el “Chanting” en donde se canta, durante 45 minutos, algo que deben ser rezos budistas.

Esto me gusta mucho, porque tenía las letras, y a pesar de que era muy difícil leerlas, me gustaba como sonaba.

Allí nos encontrábamos alrededor de 15 o 20 personas, todos vestidos de blanco, sentados en flor de loto, esperando a que el monje apareciera.

Al hacer su aparición, debíamos postrarnos 3 veces ante él y de inmediato empezabamos los cantos.

Pero la verdad es que jamás me había sentado tanto tiempo en posición de flor de loto en el piso y entonces el cuerpo empezó a protestar: Las piernas se me empezaron a dormir. Sabía que la sangre no fluía libremente hasta mis piernas. Las rodillas entraron en pánico; el cuerpo me pedía a gritos que cambiara de posición, pero yo me aguanté.

Al finalizar los cantos, podía por fin cambiar la posición. El monje pidió que nos sentáramos de lado.

Monkey Mind

Aproximadamente a las 7:00pm el monje nos compartía pensamientos sobre la vida. Nos habló sobre “Monkey Mind” y cómo en todo momento la cabeza actúa como un mono con una energía inagotable, como si el mono se tomara un coctel de café con Redbull y estuviera listo para interrumpir en cualquier momento.

Me sentí absolutamente identificado porque esto me suele suceder mucho todo el tiempo. Me distraigo muy fácil, y en muchas situaciones de mi vida sentía que mi cuerpo estaba presente pero la mente en otro lado. Seguramente nos pasa a todos.

Nos contaba que a través de la meditación y la auto-observación era posible dominar al mono hiperactivo que tenemos en la cabeza.

Mientras nos hablaba en un inglés bastante regular, el cuerpo seguía protestando.

No he comido, y ahora que caigo en cuenta, una de las reglas es no comer nada después de medio día, y son las 7.30 de la noche.

Qué hambre tengo!

Menos mal a medio día, antes de llegar comí suficiente; un Pad Thai delicioso, aunque estaba un poco picante. También me tomé un jugo de naranja con zanahoria que estaba muy rico, aunque no como los de Colombia.

Después de un tiempo me di cuenta que el mono había hecho de las suyas, me desconecto nuevamente de la realidad por andar pensando en comida.

La charla finalizó, y recuerdo que también nos habló de los sentimientos, la duda y el miedo. No compartiré todo porque sino este post se vuelve infinito.

Meditación Sentado y Caminando

A las 7:45 pm aproximadamente, finalizaba el Chanting, y debíamos meditar hasta las 9:00pm.

Había un gran salón con unos tapetes y cojines, en donde podríamos practicar lo que nos explicaron en la tarde: Meditación sentado y caminando.

Cada meditación duraba 15 minutos. Programaba el reloj y empezaba por la meditación caminando. Y vuelve y juega el “monkey mind”…

Miles de pensamientos

Es muy difícil dejar de pensar. Uno no puede sencillamente desenchufar el cerebro. Parece que fuera otra cosa que no es de uno. El reto esta en dominar esos pensamientos.

Pensaba en cada uno de los miembros de mi familia. En qué estarían haciendo, si estarían bien, etc.

Hice un poco más de introspección sobre la razón por la que empecé el Vipassana. Son muchos los sentimientos que llegan a la mente y el corazón se empieza a acelerar tan solo con recuerdos o sentimientos. Además la mente no se enfoca en un solo pensamiento sino en muchos, no logra al menos analizar uno solo. Son todos a la vez, como una especie de corto circuito. Como cuando a un computador se le ingresan muchas instrucciones a la vez y empiezan a abrirse y cerrarse ventanas y programas sin control.

Es realmente muy difícil dejar de pensar. Me pregunto si tan solo caminando y respirando uno domina la mente.

Hice mi mejor esfuerzo por dejar de pensar, pero es agotador. Y el cuerpo vuelve a protestar.

Después de varias sesiones entre estar sentado y caminando me di cuenta que ya eran las 9 de la noche y para sorpresa mía, no me di cuenta a qué horas se habían ido los demás. Quedé yo solo en aquel lugar. Creo que tal vez en algún instante si logré enfocarme y olvidé el entorno.

Me fui a dormir, cansado mentalmente y con hambre.

Caminaba lentamente a mi habitación, miré al cielo y estába estrellado. En Colombia ya salió el sol.

Buenos días. Hasta mañana!